Samsung y HDR10+ hacen que los colores cobren vida

Comenzó con tecnología patentada de mapeo de tonos desarrollada por Digital Media Solutions Lab en 2016. Fue el primero algoritmo en optimizar en automático los colores.

Foto: Samsung/Periódico Equilibrium.

La búsqueda de la calidad de imagen perfecta de Samsung Electronics ha producido notables avances en la tecnología de TV. Entre estos se incluyen increíbles desarrollos con HDR10+, un nuevo estándar abierto para video de alto rango dinámico (HDR).

La compañía recibió recientemente la certificación oficial para el logotipo HDR10+ en sus televisores 2018 Premium UHD y QLED, incluido QLED 8K, lo que prueba la capacidad de las pantallas para producir imágenes reales que representan el contenido como lo imaginaron los creadores.

Samsung también continúa estableciendo asociaciones que ofrecen experiencias de visualización premium a más hogares de consumidores.

Samsung Newsroom se reunió recientemente con Yeong-Taeg Kim, vicepresidente del Laboratorio de Soluciones de Medios Digitales de Samsung Research America, para aprender más sobre lo que está haciendo la compañía para expandir esta tecnología y ofrecer a más personas el mejor contenido HDR disponible.

¿Qué es HDR10+?

Presentada en 2017, la tecnología HDR10+ reproduce colores con un nivel de precisión que antes era imposible de lograr.

Con la mayoría de los televisores, existe una brecha inevitable entre el rango dinámico de colores que la pantalla puede producir y los colores reales del contenido representado.

Tradicionalmente, para aproximar la apariencia HDR, los televisores con rango dinámico limitado han utilizado un proceso conocido como «mapeo de tonos» para amplificar el color de las imágenes.

Sin embargo, a diferencia de las iteraciones HDR10 anteriores que utilizaban el mapeo de tonos estático, en la cual la mejora del color es uniforme de una escena a otra, HDR10+ emplea un mapeo de tonos dinámico, que permite optimizar las escenas individualmente.

En pocas palabras, la tecnología permite a los televisores preservar la intención de los creadores de imágenes en escenas oscuras y producir reflejos más brillantes, agregando una sensación de profundidad a las imágenes que hace que el contenido parezca más realista e inmersivo.

Funciona al integrar contenido con metadatos dinámicos, lo que crea una curva de mapeo de tonos optimizada, basada en un concepto matemático conocido como curva de Bézier.

Como explicó Kim, «Si bien el concepto puede ser algo complejo, los resultados son claros: la optimización de la imagen crea un rico contraste que da vida al color del contenido a través de la belleza de la matemática».

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