Precampaña electoral y ambiente político caliente

La actitud de la clase política salvadoreña, ha llevado a los partidos y sus dirigentes a un ambiente de ataaques y contrataques que demuestra la calidad de muchos de los dirigentes partidarios.

ARENA ha mantenido acusaciones de compra de voluntad de varios de sus diputados (algunos dicen cicno y otros 10) por parte del partido GANA, a cuyos miembros les atribuye intentos de soborno por millonarias sumas de dinero.

Este miércoles, el diputado David Reyes, dijo que denunciaba públicamente al partido GANA, porque, además de ofrecerle un soborno millonario en una oficina privada fuera de la Asamblea Legislativa, dijo también en un programa matutino de televisió, que lo han amenzado. No fue claro en principio si la amenaza era de muerte, pero luego señaló en otro medio televisivo que teme por la vida propia y la de su familia.

Más tarde, la dirigencia de GANA le respondió a ARENA; Guillermo Gallegos dijo que el partido tricolor trata de ocultar sus «graves problemas internos» que se manifiestan con la postura de su diputado Sigifredo Ochoa Pérez, de votar conforme a su conciencia y no conforme a la voluntad de la cúpula de ARENA.

Ochoa Pérez también se siente amenazado en su integridad física y le ha pedido al Ministro de Defensa, David Munguía Payés, que le de seguridad personal.

Ninguno de los dos partidos involucrados en este intercambio de fuertes palabras que incluyen la acusación de que no es la cúpula arenera la que decide, sino el ex presidente de la República Alfredo Cristiani y «un grupo de afuera» de ARENA, ha acudido a la Fiscalía General de la República, cuyo director, dicho sea de paso, no ha sido electo.

Es precisamente de este echo de no elegir aún al fiscal general cuyo período iniciaría el 18 de septiembre pasado, que se han desprendido las acusaciones, porque ARENA sostiene que GANA quiere comparar los votos para que se elija al candidato de su preferencia para ocupar la máxima silla en la FGR.

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