OPINIÓN: “Los nuevos desafíos de El Salvador”

“No necesitamos estar saliendo de otra guerra para poder llegar a acuerdos fundamentales, la guerra la tenemos ya, es un enemigo invisible, El Salvador va a ser diferente después de esta crisis; cómo nos vamos a preparar para ese nuevo mundo, con nuevas reglas, nuevos acuerdos.»

Tomado de la entrevista del programa “Sin su permiso” de canal 33, realizada el miércoles 24 de junio 2020.

Por: Dr. Félix Ulloa/Vicepresidente de la República.

Para el Vicepresidente de la República, Dr. Félix Ulloa, la pandemia del Covid-19 ha generado cambios en el mundo y El Salvador entre ellos, las prioridades del gobierno cambiaron drásticamente y hubo que hacer ajustes inmediatos. Un Plan Quinquenal que no pudo ser aprobado por el Consejo de Ministros y que hoy debe tener ajustes. A un año de su primen mandato, el jurista, hace una evaluación de la gestión del gobierno y los desafíos que enfrentarán para cumplir sus promesas de campaña.

 El nuevo mundo, un nuevo plan para El Salvador.

“Al Plan Quinquenal se le tiene que hacer un ajuste de acuerdo a los nuevos desafíos de El Salvador, como del mundo entero cuando pase la pandemia va hacer un nuevo mundo, lo que Naciones Unidas llama la nueva normalidad. Lo más seguro es que las líneas matrices del Plan (quinquenal), que son y han sido tomadas del Plan Cuscatlán, se van a mantener porque son temas de carácter estructural”.

“Pero los ajustes se van hacer de conformidad con los nuevos desafíos que vamos a tener, sobre todo a nivel de desarrollo económico social, modernización del modelo económico, avanzar en la solución de las dos principales problemáticas del pueblo salvadoreño, las cuales nos comprometimos  desde la campaña, y que estábamos cumpliendo casi al pie de la letra, que era el combate a la violencia, a las extorsiones,  a los secuestros, asesinatos, todo el problema de la inseguridad ciudadana con el cual estábamos alcanzado logros importantes y ya estábamos entrando a la fase 3 del Plan de Control Territorial, cuando nos encontró está pandemia”.

Seguridad:

“La seguridad siempre será una prioridad, mayo fue el mes más seguro desde los Acuerdos de Paz (16 de enero 1992), incluso en febrero habíamos tenido también cero homicidios, cifras muy destacadas y que no se recogían en periodos anteriores. Pero se va ha necesitar de sostenibilidad este proyecto y mantener el control de los territorios, transformar las comunidades, para eso se creó la Secretaría de Tejido Social, porque el trabajo tiene que ser a nivel de comunidad en la búsqueda de la prevención de la violencia, se deben de combatir las causas.”, enfatiza.

Entonces, “si logramos garantizar esa seguridad en los territorios, en las comunidades, eso se traduce en mayor seguridad social que también llega a la economía, porque un estímulo para la economía también es garantizarles la seguridad al sector privado, además de eso la imagen país cambió, se atrajo la inversión extranjera directa que nos iba a permitir llegar a tasas de crecimiento que estaban proyectadas de superar el tradicional 2% un crecimiento histórico que ha tenido el país. Vamos a tener que garantizar la seguridad como eje principal que impulse el desarrollo económico”.

¿Los ajustes inmediatos? “Creo que lo bueno que nos va a dejar esta crisis es que vamos a dejar un sistema de salud, reestablecido, modernizado, bien equipado, sólido, que podría ser una fuente de ingresos para el país si logramos vender servicios médicos después de la pandemia. Ese ha sido uno de los grandes atributos de El Salvador, el turismo médico”, ejemplifica.

La Modernización del Estado.

“Esto no es una idea que surge en este gobierno ni es una novedad, desde IEJES (Instituto de Estudios Jurídicos de El Salvador), venimos planteando la reforma constitucional desde 1992 cuando hicimos las segunda jornada internacional de juristas que se llamó “una nueva constitución para un nuevo país”, porque  estábamos entrando a una etapa fundacional, después de salir de una guerra, de un conflicto profundo que conmovió todo y estableció los pilares  de la sociedad de la época y creíamos que era un momento de perfilar un estado moderno y más democrático”.

“Desafortunadamente, las reformas que se hicieron fueron ajustes a la Constitución del final de 1983, lo que nosotros insistimos es que seguimos teniendo la matriz constitucional de 1950, que para la época era una constitución muy avanzada y democrática, que generó una cantidad de derechos económicos y sociales, allí se conoció incluso el derecho a la seguridad social, fue una constitución basada en el constitucionalismo europeo de posguerra, creo que muchas instituciones que se crearon esa época ya son obsoletas”.

¿Por ejemplo?  “la Corte de Cuentas de la República, es una entidad que necesita ser cambiada, todo mundo habla que se le dice como ente contralor, pero en su esencia lo que se debe de hacer es una auditoría de carácter forense, después que se han realizado los actos que deben controlarse”.

Y agrega una institución más, “el Tribunal Supremo Electoral, es otra institución que a gritos está pidiendo su reforma, esa es una parte que afecta todo el proceso, como decía Ortega y Gasset: la salud de la democracia depende de un mísero detalle técnico: el procedimiento electoral. “Las elecciones, no le damos la importancia que tienen los procesos eleccionarios, casi siempre estamos en elecciones porque estamos eligiendo diputados, alcaldes y las presidenciales. Tenemos elecciones cada dos años y la del presidente dura 5 años. Ese es el sistema político que habría que analizar”.

“En los Estados modernos, se está hablando de la función pública, del régimen municipal, sobre los gobiernos locales en los procesos de descentralización de los estados modernos, es decir hay toda una parte orgánica de la constitución que creemos hay que revisar, una bien importante y que no está clara en la constitución, son las relaciones entre los órganos”.

“Las relaciones inter órganos es fundamental, establecer esa armonía que debe haber en los órganos del estado, las funciones de cada uno de ellos, el espíritu con el cual se desarrollaron y que se manifiesta por los resultados electorales y el resultado que se da en la Asamblea en las elecciones de segundo grado, porque la composición de muchas de las instituciones de segundo grado depende de la Asamblea Legislativa, como las elecciones de fiscal general, ministerio público, procuradurías, Corte Suprema de Justicia, si no están claros estos procedimientos, tenemos caso cómo que una Asamblea quiso elegir dos veces el tercio de magistrados de la Corte”, añade a manera de ejemplo.

Los cambios generaciones ya se están dando, pero se necesita avanzar profundamente, “antes se hablaba de los tres poderes del estado, porque se tenía ese concepto orgánico u organicista, ahora se llaman los tres órganos que son legislativo, ejecutivo y judicial”. Actualmente, se “está hablando ya de funciones, la función ejecutiva, la función legislativa y la función judicial; de lo que se trata es de caracterizar cómo cada una de ellas, guardando su identidad, su independencia, puedan colaborar entre ellas. El caso más típico de colaboración entre los órganos lo vemos siempre en el proceso de formación de ley donde el órgano legislativo emite una legislación, va al ejecutivo para que la vete o la observe, el órgano legislativo si considera que se debe continuar va al órgano judicial, quien tiene la última palabra, ahí podés ver en un hecho concreto. Eso es lo que hay que seguir trabajando”.

Para el jurista, ahora Vicepresidente de la República, la modernización del estado no pasa por quitar funciones a las instituciones existentes, “no creo que habría que quitarle funciones, sino que habría que desarrollar algunas de ellas que no están bien planteadas”, y hace un recorrido por las reformas constitucionales de 1962, 1983 y 1991 donde se creación instituciones y funciones para resolver los conflictos de la época, pero donde se careció de participación de todos los sectores involucrados en el conflicto, incluidos la firma de los Acuerdos de Paz. “Ahora el país necesita otro ajuste en todas las doctrinas constitucionales, las generaciones nuevas no pueden estar atadas a los principios de las generaciones anteriores que, para su momento fueron válidas, pero en el momento actual se deben reformular. Por eso ves sectores que están demandando muchos cambios”.

La reelección Presidencial.

“La reelección presidencial está considerada (en la Constitución), lo que no está considerada es la reelección presidencial inmediata, para empezar hay que explicar eso. En El Salvador hay reelección y se debe esperar 10 años, de acuerdo a una resolución de la Sala (de lo Constitucional), yo tuve a los constituyentes, cuando todavía estaban vivos, a los 25 años de la Constitución en la Universidad Alberto Masferrer, reuní a los que estaban vivos: Salguero Gross,  David Trejo, el doctor Morán, el doctor Guevara Lacayo y Hugo Carrillo, los que pudimos reunir para que explicaran cómo había sido la dinámica de la Constitución del 83 y uno de los temas fue cómo asegurar la reelección presidencial, cuando ellos redactaron ese tema estaban pensando que la reelección debe ser 5 años después, que un presidente debe esperar 5 años para poder postularse, pero la Sala dijo que no, que deben de ser 10 años. Ahí es donde tu ves el poder constituyente expresándose frente a un poder constituido y se impone el poder constituido”; y reafirma “estoy satisfecho de cómo está la Constitución, para mi son 5 años, porque el criterio de la Sala puede ser diferente”.

Sin embargo, para el vice gobernante el tema de la relección presidencial “no es un tema fundamental para modernizar del Estado, (y) para los cambios que requiere el país”. Sino un tema de campaña contra el Presidente Nayib Bukele “los que están pensando, que es perverso y me da pena ver a algunos abogados, a los que les tenía respeto (y otros litigantes constitucionalistas), hacer de esto un tema, tergiversarlo y hablar con propiedad al querer plantar en la mente de la gente que cualquier reforma constitucional tiene que ver con que Nayib Bukele se quiere reelegir y lo que son más ignorantes todavía dicen que este es el modelo Chavista. Muchas de las instituciones que copió el presidente Chávez en la Constitución Bolivariana son copiadas de la Constitución de Estados Unidos”. Recall, derecho de los ciudadanos en Estados Unidos de pedir la revisión del mandato de un funcionario de elección popular (incluye jueces, policías, etc), sea removido de su cargo por su mala gestión.

“Yo los invito a que lean … la cultura y el derecho no está en las leyes o en las normas, el derecho lo tenemos que llevar en el corazón, tenemos que tener ahí nuestras normas, yo no te voy hacer daño, no porque una ley me lo prohíbe, sino porque internamente considero que es un acto incorrecto como seres humanos. Estamos en un proceso de formación como sociedad, si algo me alegra es que se está hablando de las reformas constitucionales, antes nadie se preocupaba de estos temas, ahora es cuando hay que llevar este debate a las aulas, a las escuelas para que todos sintamos esas leyes fundamentales que nos van a permitir vivir en democracia”.

El desafió de la modernización y los acuerdos de nación.

“Muchas personas entendieron mal, cuando yo dije que pensaba reunir un grupo de juristas para trabajar estos temas, estaba comentando cómo fue el modelo francés: fue un proyecto de constitución que lo trabajo un grupo de 23 expertos, quienes hicieron un proyecto constitucional, lo presentaron al general de Gaulle, después se llevó a la asamblea nacional, la asamblea hizo unos ajustes y luego se aprobó y esa es la Quinta República Francesa. Es decir, si hay esa voluntad y esos consensos importantes se pueden llegar a realizar; lo malo sería querer imponer una sola visión, como están haciendo algunos grupos que recientemente”.

Para el jurista, la modernización del estado, es un proceso en el cual deben incluirse todos los sectores, “esto no es una carrera de caballos, esto es un proceso de maduración, de consulta, de análisis profundo, de trabajar con todos los sectores. Es un compromiso que cualquier reforma que sea presentada, sea una reforma que venga del diálogo”.

“No necesitamos estar saliendo de otra guerra para poder llegar a acuerdos fundamentales, la guerra la tenemos ya, es un enemigo invisible, El Salvador va a ser diferente después de esta crisis; cómo nos vamos a preparar para ese nuevo mundo, con nuevas reglas, nuevos acuerdos; para ofrecer un estado moderno y democrático que responda a los nuevos desafíos y eso no lo pueden ofrecer pequeños grupos, esto se logra con el diálogo. 

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