Mientras llega la oportunidad continúa con su voluntariado

El Salvador es un país de pocas oportu-nidades laborales, cientos de bachilleres y profesionales demandan un empleo, Jenny es una de esas personas que ahora está en la fila de espera.

Por: Redacción Periódico Equilibrium.

EGUNDA PARTEY FINAL.

La promotora y defensora de los derechos humanos de las personas con discapacidad, Jenny Chinchilla, recién llegó a El Salvador, después de completar un período de estudios en el American English Institute (AEI), de la Universidad de Oregón, Estados Unidos.

Ha regresado con la esperanza de encontrar en el país que tanto ama un empleo formal que le permita, no solo sobrevivir sino aportar más en el esfuerzo por lograr que la población con discapacidad aprenda y goce de sus derechos.

Ella misma ha expresado en sus redes sociales que está a disposición como voluntaria para atender necesidades de las personas con discapacidad porque sabe, conoce, entiende y vive la realidad que esta población enfrenta.

El Salvador es su orgullo. Justo días después que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofendiera a El Salvador y a su población llamándolo “Shithole” que fue traducido entre otras formas como “agujero de mierda”, la compatriota llegó a Estados Unidos.

Jenny comenzó su conferencia prevista para eso días en el AEI ante personas, todas estadounidenses, que tenían de fondo la bandera de Salvador, diciendo: “Before start my conference let me show you throufh some potos my ‘BeautyHole’” y le mostró a la concurrencia los paisajes del país.

“Aproveché esa situación negativa de discriminación racial y revertir la palabra en forma positiva. Las personas presentes esa vez, en su mayoría, son personas en se expresan en contra de la discriminación y se alegraron mucho por la forma positiva en que hablé del país”, recuerda

Antes de regresar a El Salvador, Jenny envió más de 30 hojas de vida para encontrar una nueva colocación laboral; después de 14 años de trabajo en un centro de rehabilitación, dejó de trabajar allí, pues decidió que era momento de dejar la zona de confort y buscar nuevas oportunidades. Parte de esas oportunidades fue la de mejorar su inglés.

Voluntariado comunitario

Sus estudios en el AEI los hizo gracias al apoyo de Mobility International USA (MIUSA) y University of Oregon donde adquirió más conocimientos sobresu especialidad y ahora ha regresado ofreciendo sus servicios profesionales en voluntariado comunitario.

“En realidad por muchos años he servido como voluntaria en algunos esfuerzos del país dividiendo mi tiempo en actividades laborales, pero esta vez por un tiempo indefinido me ofrezco con más disponibilidad de tiempo a cualquier organización sin fines de lucro”, escribió.

Su interés es compartir sus conocimientos con grupos poblacionales como niñez, mujeres, personas con discapacidad y personas adultas mayores ya sea en El Salvador, o cualquier país de Centro América, toda vez que se le ofrezcan las condiciones para movilizarse sise trata de un país diferente a El Salvador.

Su oferta de apoyo voluntario va desde la enseñanza del idioma inglés y la traducción, hasta la edición de vídeos de contenido humano.

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