Manolo Rodríguez: “A Dios le ha placido que este acá con ustedes”

Al subir al púlpito frente a la congrega-ción, agrade-ció a Dios por permitirle estar en la iglesia cuando tendría que estar en la celda 12 del sector 2, en la planta alta del penal de máxima seguridad.

Por: Ever Ramírez/Foto: cortesía TBB

“Yo cambio”. Bajo ese nombre sugerente, el Tabernáculo Bíblico Bautista (TBB), presentó recientemente a Manolo Octavio Rodríguez Guillén, quien no pasaría de ser un joven más, sino fuera por las condiciones en las que llegó al templo protestante: custodiado y encadenado de pies y manos.

Su objetivo: llevarles un mensaje a los jóvenes y adultos del país.

“…pero hoy amados hermanos, doce años más tarde, hemos entendido que Dios tiene un propósito”. Así inició su intervención Manolo Octavio quien quiso demostrar a la congregación que Dios puede transformar personas. Para ello tomó como ejemplo la desobediencia de  Jonás, tal como lo narra Biblia en el Antiguo Testamento.

Para el pastor Edgar López Beltrán Jr.,  “Yo cambio”, no solo está enfocado en mostrar a El Salvador que el sistema penitenciario está funcionando, sino también enseñarle  a la juventud las consecuencias de una decisión precipitada o no reflexionada.

En este sentido “se trae este tipo de testimonios para poder confrontar a nuestros jóvenes con las buenas y malas decisiones que puedan tomar y seguiremos con este proyecto si las autoridades nos permiten tener este programa lo seguiremos teniendo durante el año lectivo 2013” dijo López Beltrán Jr.

Por su parte Manolo Octavio al subir al púlpito y estar frente a la congregación, agradeció a Dios por haberle permitido estar en la iglesia cuando tendría que estar en la celda 12 del sector 2, en la planta alta del penal de máxima seguridad en Zacatecoluca.

“Me decía el jefe de seguridad, cuando salíamos del penal, Manolo, hay que colaborar, Manolo, hay que hacer las cosas bien ¿sabe por qué?, porque nadie ha salido del penal con este tipo de permiso, usted es la primera persona que lo hace, no vaya a desaprovechar esta oportunidad” narró el reo.

“Que yo esté aquí, no es para venir a lucir estos grilletes, es bien incomodo caminar con ellos. ¿Sabes para que estoy aquí? para que tú te veas en este espejo y medites que no es bueno seguir huyendo de la presencia de Dios”, así Manolo  Octavio se despidió de la congregación.

Sin duda alguna el mensaje que  el reo llevó a la congregación fue muy gratificante además  que “nos hizo reflexionar de que cuando Dios tiene un propósito para nosotros, nos va sacar de donde sea necesario y es muy doloroso verlo encadenado y no tener libertad ni de mover sus manos, pero dice la Biblia que esa es la paga” añadió el pastor Edgar López Beltrán Jr.

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