Los rostros intermediarios de la esperanza

rostro

Los pies de varios hombres y mujeres que hace 33 años corrieron por salvar su vida, llegaron ahora a San Salvador, después de recorrer en bus 162 kilómetros desde Morazán, donde El Mozote les recuerda la tragedia y, a la vez, la esperanza. Por todas esas personas fue lanzado el libro y el documental «La Memoria de las Luciérnagas».

Fotos: Periódico Equilibrium.

 

Cuando los buses arribaron al centro de San Salvador los rostros de aquellos hombres y mujeres curtidos por el tiempo llegaron a un escenario que, ni por cerca, reflejaba los dolorosos ambientes de angustia, cuando eran perseguidos con un solo objetivo: eliminarlos.

rostro2Esta vez, no. Esta vez fue diferente. Los esperaban sillas acolchonadas, un ambiente de silencio que invitaba a la paz y el calor de varias mujeres que desde San Salvador han trabajado por que no se pierda la memoria a fin de lograr el perdón, pero primero la justicia. Estaban en el Teatro Nacional de San Salvador que no por cómodo logró borrar los recuerdos de aquellos días de amargura, tristeza y desolación.

“A mí me mataron a mi esposa y a mis hijos. Yo me salvé porque no estaba con ellos”, cuenta con voz firme pero con cierto guiño de tristeza, un hombre de avanzada edad que llegó para dar su testimonio.

La Secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato, y Yanira Argueta, Directora del Instituo Salvadoreño de Desarrollo de la Mujer (Isdemu) estaban allí, también, esperando a aquellos sobrevivientes y sus familiares que incluían niñez y juventud y algunas personas de mediana edad.

El libro y documental “La Memoria de las Luciérnagas”, tomó vida con la presencia de aquellas personas que se niegan a renunciar a la justicia. Quieren saber quiénes les arrebataron trágicamente a sus seres queridos, incluso a aquellos indefensos de dos meses de nacidos.

Las dos funcionarias mencionadas y otras que se sumaron, eran la representante del Consejo Directivo del Programa de Reparación de Víctimas de Graves Violaciones a los Derechos Humanos ocurridas durante el conflicto armado, Guadalupe de Espinoza;  y la Fiscal Adjunta, Paula Patricia Velásquez. El Mozote

Este libro y vídeo son un homenaje a las mujeres sobrevivientes al conflicto armado y a sus descendientes. En ambas creaciones, las mujeres relatan -desde su propia mirada- los hechos ocurridos, construyendo así su historia y retratando a la vez su fuerza, determinación, lucha y  aportes a la sociedad.

“Este proceso de reconstrucción de la memoria representa la expresión de realidades construidas colectivamente. En este caso, el proceso otorga sentido y significado a la experiencia de las mujeres en el centro de la historia. Trazamos sus voces debido a la necesidad de dar a conocer a las nuevas generaciones la verdad, el entendimiento de su realidad para garantizar la transformación y la construcción de una sociedad justa y democrática”, subrayó por su parte Vanda Pignato.

Opciones para compartir nuestro contenido