Los farolitos desde la perspectiva cristiana

Un sacerdote originario de Ahuachapán tomó las riendas de la parroquia San Andrés Apóstol de Apaneca, durante 22 años, y reimpulsó la tradición de los farolitos.

 

 

Foto: Cortesía/Periódico Equilibrium.

Hace muchos años Apaneca, municipio del occidental departamento de Ahuachapán, también colocaba faroles en sus casas en la víspera del nacimiento de la Virgen María.

Por alguna razón, la tradición se apagó momentáneamente, pero cuando el Padre Óscar Lagos llegó a la Parroquia de San Andrés Apóstol, trabajó para recuperar la tradición, pero desde el punto de vista rigurosamente cristiano.

“Se celebra el nacimiento de la Santísima Virgen”, dice con énfasis el sacerdote, originario de Ahuachapán, quien ha sido trasladado hacia la Parroquia de Santa Lucía, en Santa Ana y que, por 22 años, fue el párroco de la Iglesia de Apaneca.

El Padre Óscar, como lo llaman los feligreses, comentó a Periódico Equilbrium que la Iglesia celebra un acontecimiento importante de fe y no desde el punto de vista pagano.

Por eso se esforzó en inducir a la comunidad católica de Apaneca a encender velas en sus casas y colocar altares para la Virgen María, sacar la imagen en Procesión, salir a las calles a entonar alabanzas en su honor y celebrar una misa solemne, entre otras actividades netamente religiosas.

A la feligresía católica que participa en ese sentido le inculcó la veneración a la Madre de Dios y a no colocar ventas de licor o cervezas para “celebrar un acto religioso”.

Opciones para compartir nuestro contenido