Las nuevas reglas del proceso electoral

 

Con aporte de la Fundación para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES)

Con el decreto transitorio N° 940, aprobado por la Asamblea Legislativa el 30 de noviembre de 2011, se ha configurado el marco legal que regulará los comicios legislativos de 2012. El decreto, en términos generales y salvo algunos aspectos que podrían corregirse posteriormente, cumple con el carácter libre del voto que la Sala de lo Constitucional reconoció desde julio de 2010: la posibilidad de votar por personas teniendo plena capacidad de opción.

Las innovaciones al sistema electoral de cara a 2012 se pueden explicar a partir de tres interrogantes: ¿cómo votar?, ¿cómo contar?, y ¿cómo asignar? Respecto de cómo votar, el elector podrá decantarse por una opción partidaria o por una opción no partidaria. De elegir la opción partidaria, podrá marcar sobre la bandera de uno de los partidos políticos participantes o por uno o varios candidatos de una misma lista.

Quien ejerza el voto marcando sobre una bandera, determinará únicamente cuántos diputados puede obtener cierto partido; mientras que quien marque sobre uno o varios candidatos de un partido político determinará no solo cuántos diputados puede obtener el partido al que pertenecen, sino quiénes ocuparán tales cargos. De elegir la opción no partidaria, se podrá marcar sobre un solo candidato independiente.

Al haberse establecido el sistema de listas cerradas y desbloqueadas y no el sistema de listas abiertas, se anulará el voto cruzado; es decir, cuando un elector haya efectuado marcas simultáneas sobre banderas o candidatos de diferentes partidos, o en su caso, si marca sobre dos candidatos no partidarios, debido a que la Asamblea Legislativa no reguló la posibilidad que los independientes se agruparan en planillas estructuradas.

Respecto de cómo contar, no existe mayor cambio manteniéndose la fórmula de cocientes y residuos. Lo anterior significa que, sin precisar todavía sobre cuántas marcas tienen las banderas o los candidatos, se contarán los votos válidos obtenidos por cada partido y candidato no partidario para determinar cuántos diputados le corresponden a cada instituto político y cuáles candidatos independientes resultaron electos.

Finalmente, respecto de cómo asignar, los diputados atendieron lo señalado por la Sala de lo Constitucional: las marcas sobre la bandera no deben distribuirse entre los primeros candidatos de la lista. El decreto establece que tales marcas solo servirán para sumar votos a los partidos políticos en el cálculo anterior. Por tanto, en cuanto a los candidatos partidarios, se asignarán las diputaciones a los candidatos que reflejen mayor respaldo con sus marcas.

En cuanto a la elección de los candidatos no partidarios, al competir de forma individual y no en una lista, bastará con el conteo de sus votos válidos en la fase anterior. En el cuadro 1 se resume la dinámica descrita.

Con las nuevas reglas en el sistema electoral, y luego de regulaciones fallidas por adolecer de vicios de inconstitucionalidad al mantener la incidencia del orden de la lista –observado en los decretos 635 y 758– finalmente se ha llegado a una legislación que, en mayor medida, cumple con lo dispuesto por la Sala de lo Constitucional. Cabe mencionar aspectos que, si bien han generado diversas opiniones, no obstaculizan el espíritu de la reforma electoral de votar por personas. Por una parte, se remite al orden de la lista cuando, agotados los procedimientos de asignación, aún faltaren escaños por repartir –como sucedería en casos de empate entre candidatos.

Al incidir de manera supletoria el orden de la lista, existe la posibilidad, luego de un examen legal riguroso, de que tal disposición sea sometida a un eventual control de constitucionalidad. Por otra parte, si bien el fallo mencionó la posibilidad de marcar parcialmente en una planilla no partidaria estructurada por el TSE y esto no ha sido secundado por la legislación, en términos prácticos probablemente no se hubiesen podido configurar tales planillas para los comicios de 2012.

Lo anterior debido a que existen pocas posibilidades de formar una planilla completa con las personas que solicitaron participar como independientes, aspecto que la Sala de lo Constitucional destacó como indispensable en el sistema proporcional (sentencia 6-2011).

Por tanto, el marco legal para la realización de las elecciones de 2012 está dado y permite que los electores elijan personalmente a quienes deberán representarlos en los siguientes tres años de legislatura. Si bien la reforma política requiere de mayores esfuerzos, el decreto legislativo N° 940 abre la oportunidad de una primera aproximación que, con una educación cívica efectiva, podría aprovecharse para fortalecer la democracia representativa y en consecuencia el sistema de partidos en El Salvador.

Opciones para compartir nuestro contenido