La deforestación sigue siendo preocupante

Es lamentable que MARN ubicara a El Salvador como el primer país del mundo en promover un enfoque de Mitigación basado en Adaptación para REDD, dice el Cesta.

 

Foto: Cesta/Periódico Equilibrium.

Durante las últimas décadas la desaparición de bosque en El Salvador se ha vuelto un punto de discusión por parte de sectores ambientalistas por su impacto considerable al medio ambiente, puesto que este causa incremento de altas temperaturas y disminuye las fuentes de agua.

De acuerdo con el Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (Cesta), los niveles altos de deforestación y degradación, particularmente en los países tropicales han presentado la pérdida de biodiversidad, fuertes impactos en los medios de vida rurales, daños a servicios del ecosistema y perdida de los mantos acuíferos.

Ante la pérdida de bosques, un grupo de países con bosque tropical propuso en 2005 a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Unfccc) se incluyera en el acuerdo sobre cambio climático post-2012 un mecanismo para la Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación conocido como REDD.

Sin embargo este no ha logrado revertir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Para el caso de El Salvador, las instituciones rectoras del tema ambiental buscan implementar un Monitoreo para medir, reportar y verificar los cambios forestales, respecto a la degradación de los bosques y de cada uno de los procesos que existen con el aumento de reserva de carbono.

Pero su finalidad no es clara, ya que se siguen permitiendo talas en zonas altamente vulnerables como la cordillera del bálsamo y pareciera que hay más interés de algunas áreas forestales como la Bahía de Jiquilisco, que registra uno de los bosques de manglar más importantes del país, para incluirlos con fines de proyectos REDD, reflexiona el Cesta.

La organización ambientalista señala que los bosques a nivel mundial se han convertido en un pleno negocio de carácter ambiental; proyectos como REDD, cuya imagen es atractiva, no contemplan fines positivos para el ecosistema y la población en general.

A través de las estrategias REDD, lo único que se busca es colocar un valor financiero en el carbono almacenado en los árboles.

Por ello, para el Cesta es lamentable que el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) haya ubicado a El Salvador como el primer país del mundo en promover un enfoque de Mitigación basado en Adaptación para REDD, mediante el cual se le apunta a la reducción de los impactos del cambio climático.

Hay que tomar en cuenta que El Salvador posee una tasa elevada de deforestación anual, una severa degradación ambiental y una alta vulnerabilidad que se agudiza ante los eventos climáticos extremos, enfatizó el Cesta.

La propuesta estratégica nacional incluye la promoción de la restauración de los ecosistemas y paisajes rurales, a través de la adopción de sistemas agroforestales productivos y la transformación de las prácticas agrícolas, conservando e incrementando las reservas de carbono, manteniendo la producción de alimentos y conservando la biodiversidad.

Para 2009 El Salvador se posicionó en el primer lugar como uno de los países con altos índices de vulnerabilidad, sin embargo informes ambientales sugieren que esta información es vaga, puesto que hay territorios como África y Bangladesh que registran altos índices de hambruna y múltiples enfermedades, esto a causa de los efectos del cambio climático.

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