Karen Molina: “Quiero ser Alcaldesa de mi ciudad”

Karen

Karen Molina es una joven con aspiraciones de servir a su gente desde puestos donde se le permita tomar decisiones. En su ciudad natal, San Sebastián, municipio de San Vicente, se la considera una joven talento.

 

Fotos: Periódico Equilibrium.

El martes, Karen deleitó con su voz a un grupo de periodistas de diversos medios de comunicación que viajó a ese y otros municipios vicentinos para conocer los atractivos que ofrecen como parte del Circuito 39 de turismo.

“Soy una joven que no se queda sentada en un lugar, busca más allá, estuve en el programa ASE en ciencia y tecnología de la Universidad José Matías Delgado, durante cuatro años, terminé en diciembre y me gradué y ahora ayudo ahí todos los sábados y colaboro con las horas sociales.

Así describe su amor por el aprendizaje para llegar a ser lo que sueña: ser Alcaldesa de San Sebastián, ayudar a quienes la necesiten y trabajar por un municipio libre de violencia y con gente que le entregue su corazón a Dios.

Los atractivos de San Sebastián son muchos y Karen ya colabora como guía turística promoviendo a su ciudad porque, como lo dice ella misma, “tiene mucho potencial, es la tierra de los artesanos “batanecos” y hay mucho por explotar”. No quiere dejar pasar la oportunidad de conversar con las personas que visitan este lugar, para hablarles sobre nuestras raíces.

Karen (derecha) junto a jóvenes guías turísticos de San Sebastián.

Karen (derecha) junto a jóvenes guías turísticos de San Sebastián.

Karen está preocupada por la juventud no solo de su tierra natal, sino de todo el país y se ha lanzado de cabeza en los programas que la municipalidad impulsa para ayudar a su comunidad “en lo que necesite” porque su más grande anhelo en su vida es ayudar a los demás.

La joven talento ha visto de cerca de quienes sufren la pobreza, aunque a ella y su familia no le sobran recursos, al menos tiene lo necesario para sobrevivir, pero hay algunas otras personas que no, que padecen muchas necesidades y piden en las calles para su subsistencia.

Ya no puede ni quiere tolerar eso, ni ahora, ni cuando Dios la coloque en el gobierno local de su municipio, dice.

Karen es una de las tantas niñas que creció sin el apoyo de su padre. “No asumió, lo conozco pero nunca respondió por mí”, dice al hablar del hombre que la engendró y a quien quiere demostrarle que, con él o sin él, seguirá adelante para sacar de las actuales condiciones a su madre que fue su padre a la vez, su mayor ejemplo y su gran inspiración.

En su vida activa, Karen ha participado en concursos de belleza de su municipio, no ha ganado algún reinado, pero haber convivido con otras jóvenes en esa experiencia que le otorgó el premio de Miss Elegancia, le es suficiente.

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