Alianza Americas: ESA sin condiciones para dar seguridad y ayuda a solicitantes de asilo

Las autoridades salvadoreñas firmaron un acuerdo de “cooperación en seguridad y migración” con los Estados Unidos, lo que implica que queda habilitado como un país de asilo.

Foto: Periódico Equilibrium.

Según medios estadounidenses, el acuerdo firmado el pasado 20 de septiembre entre El Salvador y Estados Unidos, sobre migración y seguridad, busca limitar más el acceso al asilo en la frontera sur del país norteamericano.

Óscar Chacón, Director Ejecutivo de Alianza Americas, sostiene que El Salvador no es un país de asilo porque no tiene las condiciones de seguridad e integración bajo las cuales las personas puedan encontrar la protección que buscan.

Más bien lo considera un país expulsor de personas, que afronta retos importantes para garantizar y proteger los derechos humanos de su población; aunado a ello, el país centroamericano vive una epidemia de violencia, perpetrada tanto por grupos criminales como por agentes del Estado.

También, por hoy es uno de los países de la región con menos crecimiento económico, además de afrontar consecuencias directas de la crisis generada por el cambio climático.

A juicio de Alianza Americas, es irresponsable que los gobiernos suscriban un acuerdo sobre asilo, porque El Salvador no puede ofrecer seguridad y ayuda humanitaria a los solicitantes de asilo, cuando su misma población se desplaza internamente y huye del país porque no encuentra esas condiciones en su territorio.

Los acuerdos “de cooperación en seguridad” con países centroamericanos, como los llama la administración Trump, hacen parte de su estrategia anti-inmigrante y su agenda de supremacía blanca.

En sus constantes intentos de detener el éxodo de centroamericanos y de otras poblaciones que transitan por la región con destino a Estados Unidos para solicitar protección internacional, el gobierno estadounidense ha resuelto externalizar el control migratorio a México y el norte de Centroamérica.

Los intentos de la administración Trump son contrarios a la ley, a la Constitución, y a los derechos humanos. Ahora el gobierno estadounidense ha acudido a negociaciones forzadas con extorsiones económicas y de otra naturaleza, para forzar a los debilitados países centroamericanos a reforzar el control migratorio”.

Opciones para compartir nuestro contenido
Publicidad