Alejandro Méndez: “vamos a salir de las cenizas, lo sé porque las nuevas generaciones están haciendo mucho”

Como Campeón de Barismo, primero de una competencia internacional que ganó en nombre del país, viajó a varias naciones donde siempre sostiene que el café de El Salvador es el mejor del mundo. Por ello, Proesa le propuso ser Embajador de Marca País y ahora eso representa una gran responsabilidad para el barista, “sigo haciendo lo que siempre, apoyar a El Salvador, creer en el país y seguir diciendo a la gente que El Salvador tiene gente súper buena.

Fotos: Periódico Equilibrium.

“Al vivir en Soyapango, estuve muy de cerca de la violencia y tuve oportunidad de entrar, vi cosas que nunca quise, pero siempre decidí lo más difícil, superarme y hacer las cosas correctas para ser alguien, pero nunca pensé en pasarle encima a nadie porque si uno es bueno, recibe mucho”.

Viajar por el mundo era solo un sueño de niño. Un sueño, porque su pobreza solo le daba para comer frijoles cada tiempo como dieta principal, después que su padre perdiera el trabajo cuando la empresa nacional en la que trabajaba fue privatizada.

Pero esa es una historia adelantada. Alejandro Méndez, a sus tres meses fue llevado hasta el cuidado de sus tíos maternos, pues su joven madre, una niña de 16 años, no soportó la carga que representaba criarlo y trabajar para mantenerlo.

Ahora, convertido en un exitoso empresario, Alejandro Méndez, dice que si su madre, a quien ama entrañablemente, no se hubiera decidido por dejarlo bajo la protección de sus tíos, hasta pudo haber muerto. Quizás no. Nunca se sabe.

Lo que sí sabe es que cada quien tiene sus oportunidades y puede optar por dos caminos para salir del abismo que representa la pobreza: preferir el dinero fácil y morir en el intento o luchar hasta el cansancio hasta lograr lo impensable.

Se decidió por este último, después de su bachillerato se decidió por estudiar en a Universidad Nacional de El Salvador, la carrera de Lenguas Modernas, trabajó pelando camarones en un restaurante asiático y ascendió hasta auxiliar de cocina, se propuso manejar cuatro idiomas más, además del nativo y sacar a la familia de la pobreza.

En una entrevista con el equipo de Marca País.

Tras perder su primer trabajo, Alejandro buscó otras oportunidades en otros restaurantes de comida rápida, lo que lo llevaría a conocer un producto que ahora lo hace viajar por el mundo: el café.

Lo conoció tanto, que aquel sueño de viajar se hizo realidad cuando ganó el Primer Campeonato Mundial de Barismo en Bogotá, Colombia, en 2011.

Después de ese triunfo todo cambió. Incluso recibió ofertas de empresas de Australia y Francia para trabajar en esos países, en uno de los cuales le pagarían a $40 la hora y otro que le ofrecieron un cheque en blanco para que él pusiera su precio. Pero no, prefirió a El Salvador porque este es su país y cree en este pedacito de tierra.

“Me siento orgulloso de ser salvadoreño, no quiero vivir en otro lado porque El Salvador tiene un poquito de paraíso, más de lo que necesitamos en un lugar tan pequeñito, creo en mi tierra y en mi gente”, dice al resumir su verdadero amor por este país.

4 Mokeys Coffe Roasters

Alejandro es fundador de 4 Monkeys y su principal apuesta es ofrecer una nueva opción en el concepto de tomar café, el cual, en su forma de pensar es dominado por dos acepciones culturales: tomar café sencillamente hervido y consumir de forma masiva el café instantáneo.

“Me conduele la juventud, por tantos que se han perdido y que pudieron sobresalir en cualquier rama; me entristece que pudiendo ser reconocidos en el mundo, se decidieron por otra realidad, pero ahora tenemos el reto de convertir al país en otro mundo, amar al país a pesar de sus defectos y ese es un reto de quien llegue a gobernar”.

Pero un par de años atrás ocurrió una revolución de gustos, las personas se preocuparon más de lo que toman o consumen y como empresa 4 Monkeys atiende esa exigencia con los mejores café que proviene de las mejores fincas, tostarlo y servirlo a la perfección, para sentir en el café sabor a frutas, dulzura y caramelos, “algo diferente a lo que hemos degustado por años”, resume.

Pero aparte de ello Méndez y sus socios toma en cuenta los depósitos adecuados para servir el café a fin de conservar lo más posible la temperatura, hasta eso cambia el sabor del café.

Los monos

El nombre de este café es cultural porque en El Salvador los jóvenes son llamados monos, “cuatro monos están haciendo eso, como quien dice esos bichos han hecho esto”, ilustra Alejandro.

Pero en un sentido más comercialmente profundo, el campeón mundial de barismo sabe que tanto la calidad del producto como el nombre del negocio es el que da el éxito.

Junto con Rafael Buquirre, uno de sus socios.

Los otros tres monos eran amigos: Joel Moreno, a quien en 2005 lo conoció en un restaurante de comida asiática donde trabajó Méndez; Rafael Buquirre, con quien fueron baristas y laboraron juntos; y Daniel Méndez, a quien considera que es el tostador de más trayectoria en el país, pues le ha tostado café a la mayoría de campeones nacionales que llegaron lejos en diversos campeonatos.

Nadie tenía nada de capital de trabajo, de hecho cada uno puso como inversión inicial $105; así compraron el primer saco de café, lo tostaron y, tras vender su primer producto procesado de calidad, incrementaron la compra a dos sacos, así nació 4 Monkeys y después de cuatro años tienen una sucursal, una escuela de café y una tostaduría.

Ahora 4 Monkeys está por abrir un nuevo local; aparte de eso de otras partes del mundo como Estados unidos, China, Suráfrica, Colombia y Honduras les han llamado para ayudarle a otros emprendedores de esos países a surgir.

“Emprender es difícil, pero se puede si hay ideas necesarias aunque no tengas dinero con qué empezar”, aconseja Méndez.

El origen

“Creo que vamos a salir de las cenizas y lo sé porque las nuevas generaciones están haciendo mucho pensando y actuando porque está cansada de tantas cosas que están pasando”.

La idea de poner una tostaduría, tras perder el miedo de no tener por meses un salario quincenal o mensual, como empleados dependiendo de un patrono, nació en 2014, cuando en el camino entre el hotel y el aeropuerto de Corea, pensaba en qué hacer después de una charla de barismo en ese país asiático.

Y para tener éxito trabajan con café que ellos mismos filtran mediante la catación con base a dos líneas de calidad provenientes de las fincas Matalapa y la Esperanza así como una mezcla de Crazy Mokey y series índigo que las denominan “realeza de El Salador” debido a sus cualidades intrínsecas en taza, por su poca producción o por la variedad poco conocida.

Entre estas especies poco conocidas están los cafés de la finca Santa Rosa que ha ganado la taza de la excelencia dos veces y ha tenido el precio del café récord a 97 dólares la libra, que proviene de Chalatenango y Santa Ana.

El otro proyecto

“Estamos superando nuestra propia calidad con la apertura de otro local y superar lo nuestro es un sueño de todo barista, pues traemos una máquina que nadie tiene en el país y un molino recién lanzado en la Feria de Milán, en Italia, estamos trabajando con equipo del primer mundo”, se congratula Méndez.

“Entrar en una élite de baristas del mundo es algo que nunca pensé y saber que países europeos me llaman para hablar del café es lo más satisfactorio”.

Para lograr esta maquinaria de punta, el campeón mundial hizo una gira por Irlanda, Escocia e Inglaterra y vale la pena adquirirla para que la clientela lo disfrute.

Estas nuevas máquinas que probablemente sean únicas no solo en El Salvador, sino en Centroamérica, controlan variables de temperatura, detiene el proceso en el momento adecuado, quita la estática del café, etc. Se trata de una especie de Ferrari a nivel de máquinas del café, expone el barista.

La sucursal abrirá muy pronto en Plaza Los Olivos de la colonia San Benito, en San Salvador, cerca de la Escuela Americana. Estará abierta en menos de un mes.

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